queremos tanto a courbet

one of my favorite works of art:
the origin of the world,
painted in 1866 by gustave courbet

una de mis pinturas favoritas:
el origen del mundo de gustave courbet

13 comments:

Cece said...

ayy que pintu elegiste..
en la misma línea a mi me copa Etant Donnes, o tu autorretrato en el espejo.

Estemos amparadas hoy bajo el paraguas de lo "conceptual", lo de hoy es perfo conceptual...

Nos vemos!

girlontape said...

hace años q la tengo entre mis top 10 :)
sisi conceptual a full... ya avisé q mando mi clone...

chicaenminifalda said...

ja! ni se te ocurra... me voy a dar cuenta y la pondré de patitas en la calle.

girlontape said...

UFA!

Cece said...

¿la foto augura streaptease o nadaquever?

se va a llenar la sala de babosos!

girlontape said...

nadaqueverrrrrr

Mary Poppins said...

hermosa pintura me recuerda porque admiro tanto a Egon Schielle
Pocos son capaces de poner tanta humanidad vulnerable y maravillosa en bandeja.
Es mas que un cuerpo femenino, es entrega, verdad, libertad, despojo, condicion humana

Felicito la eleccion
mucha suerte hoy

girlontape said...

gracias querida :)

Dalva said...

Me encanta l´origine du monde ... y no me sorprende que sea una de tus preferidas ... why is that?

girlontape said...

jajaj dalva... unos comentaristas misoginos recién me dieron ganas de subir esta obra maestra...

girlontape said...

... como q no todo el mal viene para molestar nomás ;)

Amílcar Moretti said...

Amílcar Moretti (I), dice. Primero que todo, me alegro del reencuentro con el perrito. Y ahí es dónde el relato se me engancha con la pintura de Coubert. Esa imagen célebre y bastante escamoteada en su historia, se me ocurre que también tiene que ver con otras imágenes e ideas expuestas explícitas por la Sra. Girlontape, o no explícitas, pero sí vinculadas con expresiones complementarias, en especial las de las naturales observaciones de las “19 Verdades Girlon-manifiestas” del 17 de mayo pasado, si no equivoco fecha. Lo principal: el perro de nuevo con la Sra. Imagino –no tengo al alcance otra posibilidad- al perro negro de anteriores imágenes blogueras. Entonces, habrá que cuidar más a ese perro, aunque no sé si siempre entre las piernas de la foto. Al respecto, debo aquí dos aclaraciones-ampliaciones interpretativas. La primera porque el “perro negro” (negrura y “perrerez” que me trajo a una definición de depresión que asocié a un libro), en todo caso era de un libro de William Styron, y no del otro gran novelista que mencioné esa vez. Fui al estante y lo encontré, para confirmar, el libro sobre la depresión, digo. Habría que seguir confirmando.
Hecha la aclaración primera, la otra tiene que ver con una ampliación, donde también rectifico. Acaso el perrito negro reencontrado no está enfrentado a la cueva sagrada, siempre acogedora cuando la hechicera amada es bruja buena (por eso de la “bruja mala” que el viejo y recordado Abadi decía sobre los cuentos infantiles y las madres terribles). Hombre desde siempre muy casado y muy feliz con mi compañera, digo ahora: quizás es el perrito de ojos buenos es el que cuida el ánfora, y por eso hasta puede mirar al espectador bloguero tan inexistente como una Sra. Girlontape, quien debe tener un espejo y contracara, igual y opuesta, en el otro lado llamado real. Fuera de la pantalla, debe haber otra Girlontape, pero tampoco, como la anterior que no se sabe cómo ni quién es, menos aún para el no invitado espectador bloguero. Hasta es posible que, como a cualquiera, no sólo la de la pantalla del blog y la de las imágenes sea la real, o que la real no sea la del blog digital. Esa es la trampa que (se) construye Girlontape, que monta y mantiene en rtelato para que el espectador caiga. Y el espectador cae, para que la Sra. Girlontape se plantee, un poco se enoje (y hasta se indigne de las fantasías, de los sueños –“babosos”, reitera alguien, mujer-, de las pretensiones y hasta de las exigencias de los plomazos de turno, nocturnales tal vez). Gran confusión. Lo que quiero decir es que, al pensarlo, el perro devuelto, no sólo en las imágenes, puede ser el parate a sortear para esas imaginaciones, porque no cabe la zoofilia. Perro no vigilante sino anuncio y pequeño obstáculo. Está, o estaba mientras no se perdió, y la dueña lo quiere. Eso sí, habrá alguien que plantearse también si el perro negro no está hastiado de tanta pierna firme pero de otra especie a la suya, y no anda en busca de su propio destino. Y ahí quiero ver a la Madre Girlontape. A todo esto, como me pareció antes ver un lindo gatito, ¿qué dice él?
Amílcar Moretti
Periodista y crítico
La Plata. Provincia.
Argentina

Amilcar Moretti said...

Amílcar Moretti (II), dice. Y ahí, entre perro y pérdida apareció hoy miércoles la pintura de Coubert. Hoy hay recreaciones, de fotógrafos sobre todo, que abundan en la web, algunas de interés, las mayoría ya se sabe. Repito lo que se conoce: pintado en 1866, Courbert no pudo mostrarlo mucho. Es de suponer lo que había revelado en ese tiempo, cuando aún hoy, en ciertos espacios, momentos, países y soportes artísticos es aún inmostrable. El pubis velloso y la vulva debajo, con cabeza anónima de mujer, mostraron lo que no se exhibe en público, al menos en ciertas culturas y soportes y territorios morales. Demostración clara del bolonqui de todo esto llamado “tabú de la representación” (representación de la concha de la madre, que no de la vagina), es que la pintura recién se expuso en museo a mediados de los años 90, esto es, en la década pasada, y eso, apenas, en París. Y además, hay que tener en cuenta que el “avance” puede haberse dado porque antes lo poseía Jacques Lacan, que había hecho ocultar el original con otra pintura encima, y que a pocos mostraba. Hace poquitos años, alguien fue cana –creo que en Portugal- por exhibir la imagen de Coubert.
Y hoy amaneció Girlontape con la imagen de Coubert, y dice que desde hace años es su preferida, y le creo. Por ahí merodea y no se anima. Dije que abundan las “recreaciones” en la web, pero la mayoría rasuradas, afeitadas, depiladas, desodorizadas. Otra forma del puritanismo. Si se muestra (en la ilustración) la (concha), que no sea la mía, debe decir la señora mostrante. Pero si es la mía que vaya afeitada, y sin cara de portadora (aunque no tanto, hoy, en otros lados). Con este afeite la concha provocadora quiere pasar ser una concha aniñada, infantilizada, de bebé. Lo mismo que lo del vello en las axilas. He visto en el Mediterráneo hermosas mujeres con vello axilar, entre jiponas y morenas turcas-marroquíes fascinantes. La vulva-pubis rasurados parecen acercarse al ángel, pero al ángel femenino según Hugh Heffner y sus chicas apetecibles y bobas que se producen en serie, ahora operadas y regenéticas. Y desodorante, mucho desodorante. Lo de Coubert en el 1860 y pico puede compararse con nuestra “El amanecer de la criada”. La laburante francesa que se levanta a la mañana, refuerte, y cruza la pierna para vestirse, sentada en la cama. Buena materia. Amada, cálida, fuerte, sólida, acogedora. Compañera. Ahora eso sí: Girlon grabada (digital en imagen que llega a la PC) deberá definir si retrocede o avanza. No arriesgo. Habría que poner el pubis y dejar de lado eso de la cabeza en Nueva York y el cuerpo en Buenos Aires. El pubis, aunque piloso, sin mente no sirve para mucho.
Amílcar Moretti.
Periodista y crítico.
La Plata. Provincia.
Argentina.